XV Liguilla Dos Estaciones – Club de Vela Puerto Andratx – 20 de Noviembre de 2011
Tercera prueba
Durante el apogeo de las Leónidas, la lluvia de meteoros que se repite cada año en el firmamento en estos días de noviembre, en las aguas del Puerto de Andratx, hoy, otro cuadro de maravilloso otoño queda dibujado a nivel del mar: una regata para el recuerdo.
Viento de Levante, tirando a la derecha a estesureste con gestos de Xaloc.


Poco después de las once, salida de los grandes a rumbo directo, en el recorrido Delta: Isla del Toro, Punta del Castillo en la bahía de Santa Ponsa y regreso.
Bajo la influencia de La Mola, la línea de salida quedaba expuesta a roles y rachas impredecibles. Observado desde fuera cual espectador privilegiado y a la espera de turno, al tocar la señal de último minuto antes de la salida, la mayoría de flota quedaba cercana al Comité, amurada a estribor y muy alejada de la línea de salida. ¿Culpa de una repentina rolada de treinta grados a la izquierda? ¿O sencillamente y peregrinamente estaban todos en retraso? Lo cierto es que el primero en cruzar la salida, Ropit IV con The Italian Job III virando hacía mar abierto encima de él, tardó bastante, el último mucho más. Desconcertante. La vista espectacular. Un contraluz de altos mástiles y velas cazadas a matar, cascos escorados rompiendo sus rodas contra el agua en el seno de las olas, lanzando al aire rociones y espuma blanca.


Casi las once y media. Salida de los pequeños, también a rumbo directo hacia el Toro, pero recorrido Bravo, ida y vuelta al islote “nada más”.
Más pequeños y más numerosos, todo el procedimiento se hizo mucho más cercano a la línea, muy peleado y muy intenso. A rumbo directo con este Levante, significa intentar salir amurados a babor y lo más a barlovento posible, buscando viento limpio. Así pues, la pugna estaba en la boya, claramente favorecida. Unos corriendo rápidamente la línea amurados a estribor, esperando al último momento para virar sobre la línea, cerca de boya; otros tomando posiciones más alejados perpendiculares a la misma, para cruzar amurados a babor directamente, con arrancada pero sin preferencia de paso respecto a los primeros.
A buen seguro, estampa igualmente bella la nuestra, aunque ya no de espectador. Desde el Macarella la pugna fue durísima con Always, Andiria y Fehurihi, este último maniobrando sobre la boya hábilmente y aprovechando estribor hasta el fondo, obligándonos a caer por su popa y quedando a sotavento de la proa de Always, Andiria alcanzando tras ambos y Plume, un lobo con piel de cordero, con la mejor de las afecciones, defendiendo su posición a sotavento nuestro y a barlovento de Bulla-Cobra. El resto más conservador repartidos por la línea hacia sotavento y detrás de los primeros, a barlovento.